Como ya parece que está aquí el calor decidimos quedar a partir de ahora a las 17h y nos vemos en Puente Verde y por orden de aparición, el que "sus_os_escribe" a falta de otro voluntario, Paco Catena, Alfredo, Oliver, José Miguel, Juan, Sulpi, Mariano, Paquillo y Torcuato.
Tiramos para la Zubia por Cajar para subir entre los pinos por el depósito de agua, vereda llamada Monacabi, pensando que por allí pasaríamos menos calor, pero aunque tenemos agua y alguna que otra sombra, sufrimos las inclemencias del Lorenzo., tanto es así que Alfredo se descuelga y nos llama que se da la vuelta, que le ha dado un golpe de calor o algo parecido.
Llegamos a la Fuente del Hervidero donde nos espera Marcelo que lo han subido en coche, y como nos ve sobrados de fuerzas nos propone que le demos una racha al coche para ver si arranca, lo que hacemos gustosamente. Mientras, y después de un descanso, Alfredo se recupera y aparece en la fuente.
Después de refrescarnos y repostar, subimos al mirador del Canal de la Espartera y de ahí a la vereda que lleva a Fuente Fría, haciendo un descansillo en el collado del "ENDE-MISMO".
Seguimos hacia Fuente Fría, que se podría perfectamente llamar Fuente Turbia, aunque con Joaquín a los mandos logra regular el caudal y quitarle el apellido, tanto que algunos se atreven a abrevar, que no abreviar, porque otros se entretienen en bajar los troncos apilados entre la expectación de los demás.
De aquí empezamos a bajar hacia Monachil, entre los pinos, llegando al desvío de los Cahorros, momento en Juan y Torcuato se despiden por falta de tiempo y se van hacia Monachil directamente.
Los demás empezamos a bajar hacia el collado de la Sabina, y aquí empiezan los incidentes:
- José Miguel dobla el XTR trasero y le da trabajo a Paquillo, jefe de taller en funciones, que trata de enderezarlo sin resultado, y tiene quitar el cambio y cortar la cadena al uso para salir del paso.
- Mariano, siguiendo con su obsesión por aligerar el peso de su bici, revienta los retenes de la horquilla para quitarle el aceite.
- Alguno que otro tiene pérdidas de verticalidad bajando la verea, versus yo mismo, por suerte sin consecuencias.
Ya en el collado de la Sabina, Alfredo se va a Monachil por el Cortijo de la Toma y los demás esperamos a los del taller ambulante que luego nos cuentan han tenido que usar de nuevo el troncha-cadenas.
Cuando llegan, José Miguel se va también a Monachil por el Cortijo de la Toma y los demás empezamos a bajar los Cahorros.
El terreno esta muy seco y arenoso, nada que ver como estaba hace pocas semanas, y seguimos con los incidentes: Olivier, en el sitio más complicado, y que casi todos nos bajamos para cruzarlo, roza con la pared y se cae hacia el barranco, con la suerte de que logra agarrarse a unos arbustos después de dar un revolcón, y que Mariano que va detrás, logra agarrarlo y evita el titular del periódico: "Arduo rescate de un deportista de origen francés que se precipitó por los Cahorros con su Bici de Cerro".
Seguimos bajando con cuidado y repostamos agua en un sitio que encontramos. Mientras Joaquín toma la delantera y antes de llegar al puente me despisto y cojo verea equivocada, rectifico al pronto y empezamos a subir. Cuando llegamos al pasamanos de los cables de acero vemos a Joaquín que se dirige hacia los túneles, como si quisiera repetir la ruta del "Pseudo-Senderismo", descrita más abajo. Mientras da la vuelta, Olivier y el jefe de taller ajustan un poco el cambio de la LiteVille y subimos hacia la puerta ya en la acequia de los Habices.
Hacemos el tramo final de la verea que lleva a las eras de los Cahorros, volviendo por Monachil y de allí directos a "El Gran Kiki", donde nos espera Vicente para comentar las jugadas más interesantes mientras nos quemarnos los dedos con las buenas tapas de pescaillo que nos sirve "El Kiki".
Hasta la próxima.
Paco Catena.
P.D:: Animo desde aquí a que otros miembros de la peña sigan los pasos de José Miguel, que tan buen relato hizo de la última ruta, y que participen en este blog describiendo rutas o haciendo comentarios.
A la hora y desde el sitio acostumbrados empezamos a pedalear Dimas, Paco Catena, Sulpi, Joaquín, Olivier, Paco, Mariano y servidor.
El objetivo era bajar el cerro de Huenes por la vereda del Pico de la Carne, sin descartar hacer algún trozo de los Cahorros para no defraudar a Joaquín, su mayor entusiasta.
Como para bajar, primero hay que subir, nos pusimos a ello por la ruta más directa: los Llanos de Monachil.Con el lorenzo pegando de pleno, la monótona subida fue graciosamente amenizada por los crujidos de mi bici: será el eje pedalier, será el pedal… Mariano que de crujidos (y de más cosas) sabe un montón dictaminó que era causa del pedal.Ya sin más incertidumbres continuamos hasta la Fuente del Hervidero donde paramos a llenar agua, ocasión que aprovechó Dimas para despedirse con la amenaza de que en la próxima ruta aguantaría hasta el final.
Durante la técnica vereda que conduce hasta el refugio de Fuente Fría, cada uno tuvo ocasión de medir sus habilidades (y miedos) con los variados “trancos” que hay tanto de subida como de bajada. No faltó mucho para algún “emprochamiento” biker-to-biker, pero la vereda se salvó sin incidentes. En el rellano que hay tras un tramo de dura subida intentamos localizar sin éxito el “endemismo” descubierto semanas atrás, pero al parecer es flor de pocos días.
Cuando llegamos a la explanada del refugio de Fuente Fría pacían tranquilamente una jaca y dos yeguas, una de ellas embarazada. Una pena que el agua que sale del grifo que allí hay saliera tan turbia.
Continuamos subiendo por el ya carril hasta tomar el desvío que conduce a la meseta del Huenes.Allí, un perro pastor con malas pulgas nos hizo dar un rodeo campo a través y así enfilar la vereda del Pico de la Carne sin olvidarnos del “cable de Mariano” (queda pendiente marcarlo con algo para hacerlo más visible). Disfrutamos enormemente en esta magnífica vereda que el que escribe probó a lomos de una bici por primera vez: bonita, sinuosa, variada, técnica, disfrutona…
Tras la bajada por carril desde el final de la vereda hasta el canal de la Espartera continuamos dirección a la Boca de la Pescá donde los más avezados (Mariano, Paco y Olivier) se fueron a hacer la bajada hacía el río Dilar.El resto bajamos por el arenal hacia el cortijo Parejo, y como teníamos ganas de más, subimos hasta Cumbres Verdes y tomamos la entretenida bajada del circuito de descenso.
Los dos grupos se reunieron finalmente tomando cerveza en el kiki de Huetor Vega donde también se acercó Vicente que no pudo asistir a la ruta.